La visión de George Orwell acerca de un futuro distópico en el que unifican una lengua y reducen las connotaciones negativas, las exageraciones, las ambigüedaddes, los determinantes, etc con el motivo de evitar conflictos.
En el que controlan a la población a través de las pantallas y espían a los posibles traidores del Hermano Mayor.
Una dictadura en la que la gente sigue al partido sin poner en duda sus leyes, sin llegar a entender porque es así y sin llevar la contraria a lo establecido por norma. Los más inteligentes o astutos no pasan desapercibidos, y normalmente son tratados como locos o fuera de norma y los reeducan (llegando al maltrato o la tortura) hasta que entienden que el mundo en el que viven es el que es; dejando de ser una amenaza para la estabilidad de la población.
La individualidad está mal vista, el pensamiento crítico es erradicado y la libertad es restringida.
Lo más sencillo es re-explicado hasta que queda olvidado, de manera que algo tan simple como la aritmética queda a un lado, llegando al punto de ridiculez, afirmando que 2+2=5.
Todo es rígido y controlado, algo tan normal como las relaciones amorosas quedan prohibidas y el ministerio de la verdad, de la paz, o la abundancia, trabajan en ello, de manera que la policía secreta se asegura de que se cumpla lo establecido.
En esta sociedad se destruye al ser humano: la memoria, la cultura y la libertad.
