Decía Saint-Euxéspery: Haz de tu vida un sueño y de tus sueños una realidad.
La felicidad no depende tanto de tus circunstancias, sino de cómo se integran estas circunstancias.
A los seres humanos no nos afectan las cosas por sí mismas sino por cómo las interpretamos. La felicidad es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros, es una búsqueda opuesta a la pasividad y al victimismo de quienes permiten que los avatares de la vida les arrastren como hojas que deambulan según el viento que sopla.
Conócete, aceptate y supérate. (Santo Tomás)
Todo necesita alimento para vivir y crecer, incluido nuestro amor y nuestro odio.
Sonatina de Rubñen Darío: ªLa princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Da igual la edad que tengas. Nunca es tarde si la dicha es buena.
Cuento anecdótico:
Dos ranas cayeron en un cuenco por error. Intentaron nadar desesperadas para salir y acceder al borde de morir ahogadas. Una de las ranas no paraba de quejarse y hacer todo tipo de dramáticos vaticinios. Harta de escuchar tantas palabras desmoralizantes, la otra rana se limitó a gritar. "Calla y nada".
Al cabo de un tiempo, la rana quejumbrosa se rindió, por lo que se hundió para siempre en la leche.
La otra rana en lugar de rendirse, siguió batiendo sus patitas aún más rápido. Como efecto del constante batir, la leche se volvió nata y adquirió la suficiente consistencia como para permitir que la ranita positiva saltara fuera del cuenco...
No hay comentarios:
Publicar un comentario